Cada perro tiene su día es la historia de un sobreviviente, un juego rudo de imaginación literaria y un salto al vacío; el testimonio de una caída y la crónica documentada de la lucha por volver a la vida, por encontrarle un sentido despues de visitar, como en una pesadilla, eso que Baudelaire llamo los paraisos artificiales.
El libro de los Guardianes es una fantástica novela que reúne el ritmo de las clásicas aventuras y el misticismo de la cultura mexicana. Gerardo y Moncho, dos amigos en plena adolescencia, se dirigen a una cueva de negra leyenda a pesar de las inquietantes advertencias de familiares y vecinos. Ambos viven en las faldas de un cerro, cerca de la cueva donde habran de encontrarse frente a frente con el horror encarnado, y por suerte, tambien con Los Guardianes, una cofradia antiquisima cuyo proposito es exterminar a esa entidad maligna.
En cosas de amores, lo común es fracasar...Esta novela narra las aventuras y desventuras de Los Cachondos, una banda de amigos cuyo único propósito y móvil vital es llevar a la cama al mayor número posible de mujeres, sin mediar compromiso y sin involucrar otro sentimiento que el de la pasion y el deseo carnal. ¿Sera posible que salgan bien librados de esta mision?En la trama, somos testigos de un desfile de mujeres -jovenes, maduras, entusiastas, desilusionadas, seductoras, despechadas- que parece no tener fin, como el vacio existencial que manifiestan los protagonistas y que intentan acallar con bocas, pieles y cuerpos femeninos: esos ardores que, en efecto, terminan por matar.
El libro de los Guardianes es una fantástica novela que reúne el ritmo de las clásicas aventuras y el misticismo de la cultura mexicana. Gerardo y Moncho, dos amigos en plena adolescencia, se dirigen a una cueva de negra leyenda a pesar de las inquietantes advertencias de familiares y vecinos. Ambos viven en las faldas de un cerro, cerca de la cueva donde habran de encontrarse frente a frente con el horror encarnado, y por suerte, tambien con Los Guardianes, una cofradia antiquisima cuyo proposito es exterminar a esa entidad maligna.