Desde hace más de un siglo, los escritores y pensadores españoles, los llamados "intelectuales", han sido figuras agoreras y pesimistas en su visión de la Historia de España, sus presentes sucesivos, su futuro, su crisis, su literatura y su cultura. En Todos somos autores y publico los artistas, escritores e historiadores de la cultura conversan sin patetismos ni ademanes profeticos en torno a las fracturas del pensamiento y del arte contemporaneos en un libro no de entrevistas, sino de conversaciones en las que se examinan a fondo esos indicios problematicos, grietas que se producen en un sistema cultural cambiante, como la transformacion de las manifestaciones artisticas y del pensamiento contemporaneo en productos ininteligibles para el publico o los lectores, un claro sintoma del desanimo general. Para cada capitulo Roberto Valencia ha convocado a dos escritores relevantes a los que enfrenta a estas ideas y concepciones que parecen estar resquebrajandose en ambitos culturales como la creacion audiovisual, fotografica y literaria, el periodismo, la critica literaria y la teoria literaria, un encuentro en el que se manifiesta el esfuerzo de los pensadores por explicar que ocurre en sus respectivos ambitos y situarlo en el contexto actual de produccion y consumo, un contexto desquiciado por la sobreinformacion y el exceso.
Paginas pobladas de solitarios que buscan pornografМa en Internet y mujeres que han sido filmadas durante el acto sexual. Casi podrМa decirse que unos y otros dialogan a travИs de la pantalla
"En 1999 un joven de 17 años llamado Gustavo Adolfo Parada Morales fue acusado de cometer 17 asesinatos como líder de la mara Pana Di Locos (Mara Salvatrucha). De él se escribió que era hombre más peligroso y temido del pais, el monstruo, el enemigo publico numero uno. Se fugo al poco de ser condenado. Lo recapturaron. La Mara Salvatrucha lo sentencio a muerte. Se rehabilito. Recupero la libertad. Se caso. Regreso a la carcel. Crio dos hijos. Volvio a asesinar.Roberto Valencia entrevisto a medio centenar de personas, indago en expedientes y archivos oficiales, y paso cuatro tardes con El Directo en el penal de maxima seguridad de Zacatecoluca, apenas unos meses antes de que lo asesinaran en septiembre de 2013."