-Una tragicomedia rabiosamente actual. Una novela generacional.En Madrid, la joven generación del desencanto sigue sobreviviendo en sus trabajos precarios sin mayor horizonte que el día siguiente, agarrada a sus aficiones con una obsesion no exenta de la melancolia que impregna los finales de epoca: la musica, las fiestas, las marcas, el coleccionismo de chicos y chicas, la gastronomia y mucho de ese amor ideal que Ginsberg consideraba el peso del mundo. Este es el paisaje en el que vive Ignacio Benavides, quien, para complicarlo aun mas, ha elegido como tabla de salvacion la literatura, eso de lo que ya sabemos que es muy dificil vivir A no ser que tengas contactos en las productoras de contenidos: y eso es lo que le acaba de suceder. Con la ilusion de ver sus sueños cumplidos y de redimirse de su propio spleen, Ignacio empieza a frecuentar a los conseguidores del pijerio cultural madrileño que viven de las rentas y a las musas de carton piedra que los acompañan.Santiago Isla sigue siendo un flaneur en esta novela sobre las promesas, las decepciones, la frustracion, con ese narrador connotado, ironico y autocritico que, sin embargo, conserva la esperanza de un ultimo tren hacia el futuro. El joven autor marca distancia con un estilo tremendamente personal y confirma los dones con los que se califico su primera novela: frescura, luminosidad, altura, elegancia, inteligencia y entusiasmo.La critica dice:Un muchacho que enciende palabras como cerillas. Karina Sainz BorgoCon dos novelas publicadas, la ultima recien salida de imprenta, su prosa tiene algo de esa osadia y atrevimiento de la juventud, pero tambien refleja admiracion y respeto por ese genero tan madrileño que es el costumbrismo. Lucas Mendez Chico-Alvarez, The ObjectiveSantiago Isla se sirve de la ironia para plasmar realidades; todo ello a traves de la elegancia, la frescura y, como no, el amor por la literatura. Concha Garcia, La RazonHay un observador voraz en Santiago Isla, que no escribe, dispara. Disparos Polaroid son los retratos de su segunda novela, Los juegos florales. Destila una elegancia a lo Scott Fitzgerald con un punto low cost. Ana Abelenda, La Voz de GaliciaUn texto solido, sin fisuras, que alcanza gran altura sin acudir a los fuegos artificiales del lenguaje. Jose Miguel Giraldez, El Correo GallegoCon un lenguaje fresco, una narrativa sugestiva y destacando el buen uso de la lengua, con muy buen gusto por las descripciones. Como si no le costara trabajo escribir. Nieves B. Jimenez, Leer por leerUna de las novelas mas sorprendentes de este riquisimo y variadisimo año 2021. Xurxo Fernandez,El Correo Gallego
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