Santiago tiene un sueño: trabajar en un país caribeño mirando al mar mientras fuma un cigarrillo tras otro. Pero solo es un sueño, la realidad en que Santiago está angustiado, casi desesperado porque el mundo que le rodea se empeña en hacerle la vida mucho mas dificil. El es un fumador de los de antes, cuando fumar era un placer y se decia un te quiero despues de un pitillo. Ya no es lo mismo: tiene que esconderse, cargarse su matrimonio y, por si fuera poco, lanzar a un caniche por los aires con tal de poder disfrutar de un cigarrillo extra. Fumar puede no matar es un dia en la ajetreada vida de Santiago, un alto ejecutivo que vera como su vida da un vuelco porque simplemente no puede o no quiere dejarlo, y no le apetece seguir lo politicamente correcto. El lector va a disfrutar de una historia con muchos humos.
El montaje no es sólo una operación técnica indispensable en toda producción cinematográfica. Antes que nada, se trata de un principio creativo, de una manera de concebir las películas asociando imágenes, disponiendolas en un determinado orden y creando rupturas o continuidades inesperadas. El autor ilustra su exposicion con numerosos ejemplos de O. Welles, A. Resnais o M. Pialat, entre otros, y muestra de que forma influye la evolucion de las tecnicas y practicas del montaje en la estetica de las peliculas.