Si creemos que los empleados somos un freno a la corrupción y a la violencia institucional, pido, por favor, que revisemos cómo actuamos. Si nos opusimos por excepción, se justifica este libro.Porque no llegamos hasta aqui sin nosotros. Si hay narcotrafico, guerra, depredacion ambiental, trata de personas, y otros negocios siniestros del mundo, es porque omitimos o actuamos a favor de su produccion y consumo. ¿Como se puede ignorar a que valores sirvio el trabajo, si conspira contra la sociedad y finalmente contra si mismos?Sin empleadores no hay tampoco violencia ni corrupcion, pero lo que se plantea mas usualmente con ellos es que ambas son inevitables. Entonces, ¿solamente ellos son los responsables? Por eso tomamos este otro rumbo: demoler la autoindulgencia de los empleados.Permitimos un abismo entre el numero de quienes mandan y obedecen, y en el reparto del capital social, simbolico, militar, economico e institucional.¿Que proponemos aqui? Saberes, poderes y conciencia para detectar y dar vuelta la perversion institucional en todos sus estamentos, con enfasis en sus empleados.. Camino tan arduo que casi no se intenta recorrer, pero que tiene el premio de alcanzar una moral inclaudicable y de retribuirnos con saberlo.El libro recorre historias y teorias para entender el sistema de salud, y el papel fundamental de la violencia para instalar la corrupcion que lleva a su crisis. Diferencia los moviles personales de la violencia en comparacion con los institucionales. Ejemplifica modos para descubrir la corrupcion. Y enumera mas de 20 experiencias en instituciones donde trabajo el autor. Identifica mecanismos para hostigar a trabajadores reacios a conductas colaborar con detestables o prohibidas. Propone fuentes del derecho para luchar contra la violencia y la corrupcion. Expone a organismos indolentes que reciben quejas y denuncias de ambas, y detalla un flujo de acciones concretas para cuando el conflicto se ha desatado. Relata experiencias de trabajadores que exponen la corrupcion de sus autoridades, y contesta la pregunta de por que los trabajadores reaccionamos poco o nada frente a funcionarios que incumplen la etica publica. Propone formas de autoproteccion de los trabajadores. Describe la rotunda desaprension de casi todos los gremios, y como los someten en connivencia con corporaciones patronales, publicas y privadas. Discute modelos de organizacion para cambiar la historia de instituciones desquiciadas. Finalmente, ofrece bibliografia acerca de violencia y corrupcion institucionales, surgida de autores independientes, y de organismos publicos y privados, nacionales e internacionales.
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