Cuando Luigi Galvani hacía convulsionar las ancas de rana con descargas eléctricas, creyó haber descubierto la «electricidad animal», el secreto de la vida misma. Alessandro Volta, natural de Como, un profesor obstinado de la Universidad de Pavía, pensó que su colega estaba completamente equivocado. De aquella disputa feroz nació el invento que cambiaría el mundo, la pila eléctrica.
Pero el camino de Volta hacia la gloria estuvo plagado de batallas. Disputas encarnizadas sobre la prioridad de sus descubrimientos con Spallanzani, Lavoisier y Gay-Lussac. Una controversia sobre la naturaleza de la pila ¿potencial de contacto o efecto químico? que duraría un siglo y haría intervenir al propio Faraday a los 72 años. Un Napoleón fascinado que creó un premio de 60 000 francos para resolver el enigma. Un claustro universitario empeñado en sabotear sus reformas docentes. Una vida sentimental caótica que escandalizó a Como hasta que, ya «mozo viejo», se casó para «descanso de muchos».
Este libro es el retrato de un científico brillante, testarudo y polémico que vivió en la frontera entre dos mundos, la física especulativa de la Ilustración cuando la electricidad era espectáculo de salón y el rigor experimental de la ciencia moderna. Un hombre que defendió ideas erróneas con la misma pasión que las acertadas. Que revolucionó la enseñanza de la física mientras sus colegas lo boicoteaban. Que se negó a ser sacerdote o abogado como su familia exigía para dedicarse a «escarbar en los arcanos del Universo».
Con su pila, Volta activó los mecanismos de la corriente eléctrica. De allí brotaría todo: Davy aislaría nuevos elementos, Faraday descubriría la inducción electromagnética, Maxwell unificaría las fuerzas del electromagnetismo. Y en cascada imparable: telégrafos, motores, bombillas, la Era Eléctrica que condiciona cada instante de nuestras vidas. Basado en documentos inéditos de los archivos de Como y Pavía, en cartas privadas y manuscritos originales, esta biografía recupera al Volta completo: genio, rebelde, enamoradizo, obsesivo; el hombre detrás del voltio, el Princeps Electricorum.