Austral- 9788467059540
Antonio y Cleopatra, última tragedia de amor de Shakespeare, es la única en la que el tema amoroso está fatalmente ligado a la lucha por el poder. La acción se despliega en una continua alternancia entre Roma y Alejandría como extremos opuestos del mundo antiguo y símbolos del conflicto de Antonio entre su deber romano y su pasión egipcia. Escrita hacia 1607, parece que en ella Shakespeare se hubiera propuesto enfrentarse a las tendencias neoclásicas ya iniciadas en su época y desafiar la racionalidad de lectores y espectadores. Pues, si osado es el amor de los protagonistas, el estilo y la estructura de la obra no lo son menos. Sea o no, como se ha sugerido, una obra experimental, Antonio y Cleopatra es sin duda diferente, y no es de extrañar que se la haya llamado la tragedia gozosa de Shakespeare: no lloramos la pérdida trágica que nos presenta, sino que su final nos agrada y satisface. Fue Coleridge el primer poeta que se sintió hechizado por el estilo de Antonio y Cleopatra, singularmente por la audacia de sus aciertos expresivos. Sin embargo, hubo que esperar al siglo XX para que sea generalmente reconocida: T.S. Eliot la proclamó, con Coriolano, el mayor logro artístico de su autor, y, según Harold Bloom, si alguien quiere ver lo que Shakespeare era capaz de hacer, y en una sola obra, lo puede encontrar en ésta.
Pertenece a la serie Teatro
Especificaciones del producto
William Shakespeare ha sido considerado unánimemente como el escritor más importante de la literatura universal. Se mantiene que nació el 23 de abril de 1564 y consta que fue bautizado, tres días más tarde, en Stratford-upon-Avon, Warwickshire.
Cuatro años después de su llegada a Londres hacia 1588, ya había obtenido un notable éxito como dramaturgo y actor teatral, lo que pronto le valió el mecenazgo de Henry Wriothesley, tercer conde de Southampton. De haberse dedicado únicamente a la poesía, Shakespeare habría pasado de todas formas a la historia por poemas como Venus y Adonis, La violación de Lucrecia o sus Sonetos. Sin embargo, fue en el campo del teatro donde Shakespeare realizó grandes y trascendentales logros. No en vano es el responsable principal del florecimiento del teatro isabelino, uno de los mascarones de proa de la incipiente hegemonía mundial de Inglaterra.
A lo largo de su carrera escribió, modificó y colaboró en decenas de obras teatrales, de las cuales podemos atribuirle plenamente treinta y ocho, que perviven en nuestros días gracias a su genio y talento. William Shakespeare murió el 23 de abril de 1616 en su ciudad natal, habiendo conocido el favor del público y el éxito económico.
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