Novela ambientada en el lejano oriente, narra las peripecias de un viejo lobo de marCon la soga al cuello (The End of the Tether), publicada originalmente en 1902, es una novela típicamente conradiana. Ambientada en el lejano oriente, en las costas del noroeste de la isla de Sumatra, nos cuenta el postrer viaje del capitán Whalley, un viejo lobo de mar que, por amor a su hija, a la que quiere ayudar económicamente, se ve en la obligación de aceptar un peligroso encargo al tiempo que un pesado secreto le atenaza como una soga al cuello. El capitán Whalley, como personaje, está más cerca de Dostoievski o Gorki que de Stevenson o Kipling y no es sino una víctima del destino. Pero tiene mucho de héroe, aunque sea a su pesar.Con la soga al cuello (The End of the Tether), publicada originalmente en 1902, es una novela típicamente conradiana. Ambientada en el lejano oriente, en las costas del noroeste de la isla de Sumatra, nos cuenta el postrer viaje del capitán Whalley, un viejo lobo de mar que, por amor a su hija, a la que quiere ayudar económicamente, se ve en la obligación de aceptar un peligroso encargo al tiempo que un pesado secreto le atenaza como una soga al cuello. El capitán Whalley, como personaje, está más cerca de Dostoievski o Gorki que de Stevenson o Kipling y no es sino una víctima del des...
Ficha técnica
Traductor: Marco-aurelio Galindo
Editorial: Ediciones Espuela de Plata
ISBN: 9788416034666
Idioma: Castellano
Número de páginas: 208
Tiempo de lectura:
4h 54m
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Fecha de lanzamiento: 21/03/2016
Año de edición: 2016
Plaza de edición: Sevilla
Colección:
Clásicos y Modernos
Clásicos y Modernos
Número: 30
Alto: 21.0 cm
Ancho: 15.0 cm
Grueso: 0.1 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Joseph Conrad
Joseph Conrad (1857-1924) nació en Berdíchev con el nombre de Józef Teodor Konrad Korzeniowski. Gracias a su padre, patriota polaco, poeta y traductor de Shakespeare, Conrad se inició en la lengua inglesa cuando sólo contaba ocho años. Huérfano y atediado, en 1874 partió rumbo a Marsella con el fin de hacerse a la mar. Tras un fallido intento de suicidio en 1878, desembarcó en Inglaterra, donde, durante dieciséis años, serviría en la marina mercante, un trabajo que lo llevó a tierras lejanas y le inspiró algunas de las obras maestras de la literatura universal, como La locura de Almayer (1895), El corazón de las tinieblas (1899), Lord Jim (1900) o Amy Foster (1901).