En esta personal visión de un mito intemporal, Torrente Ballester alza, sobre un fondo de misterio, un Don Juan más lleno de encanto e ingenio que nunca quien, como buen Burlador, deja finalmente al lector burlado. Torrente Ballester refleja en estas páginas, que él consideraba una de sus mejores obras, su personal visión del mito de Don Juan. Andaluz de nacimiento y gallego de adopción, el Don Juan de Torrente se siente antes que nada muy Tenorio, es decir, muy fiel a su familia y tradiciones. Con cuatro siglos a sus espaldas, no está para muchos trotes, pero no puede recurrir al descanso eterno, pues tiene igualmente vedadas la paz celestial y las llamas del infierno. Pese a todo no le faltan energías para introducirse en el cuerpo del narrador y dictarle, en bella y ajustada prosa, su larga vida de lances y amoríos. Condenado a vivir mientras alguien crea en su existencia, habita la delicada frontera que separa la magia del sueño, abocado a una única y constante ocupación: lograr la felicidad efímera pero exultante de las mujeres que se ve, inexorablemente, obligado a seducir.
Ficha técnica
Editorial: Destino
ISBN: 9788423308880
Idioma: Castellano
Número de páginas: 352
Tiempo de lectura:
8h 23m
Encuadernación: Tapa blanda
Año de edición: 1993
Plaza de edición: Barcelona
Colección:
Destinolibro (Dl)
Destinolibro (Dl)
Número: 14
Alto: 18.0 cm
Ancho: 11.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Gonzalo Torrente Ballester
Gonzalo Torrente Ballester Ferrol, 1910 - Salamanca, 1999 Autor clave de la literatura española contemporánea, se licenció en Ciencias Históricas en la Universidad de Santiago de Compostela y fue profesor en la misma universidad. En 1940 comenzó su carrera como docente de enseñanza media, que compaginó durante casi toda su vida con el estudio de la literatura y la crítica teatral. Residió en diversas ciudades españolas y en los Estados Unidos, donde ejerció de profesor distinguido en la State University of New York en Albany. Autor dramático, polémico ensayista, crítico agudo, brillante articulista y novelista prolífico, el reconocimiento de crítica y pública le llegó tarde, fundamentalmente gracias a la popularidad que le brindó la adaptación televisiva de Los gozos y las sombras, y también por obras como La saga/fuga de J. B., que le consagró como un renovador de la narrativa en castellano. Miembro de la Real Academia Española desde 1975, entre los numerosos galardones que recibió destaca el Premio Nacional de Literatura en 1981, el Príncipe de Asturias de las Letras en 1982 y el Miguel de Cervantes en 1985.