la novela recrea el turbulento ascenso de Sancho II, primogénito de Fernando I de León, en un momento en que: - Castilla deja de ser un condado para convertirse en reino independiente. - La ambición del heredero desencadena guerras fratricidas con sus hermanos Alfonso, García, Urraca y Elvira. - Se entrelazan personajes históricos y ficticios para mostrar intrigas, batallas, alianzas y traiciones en la lucha por mantener unidos los tres reinos heredados. El tono es épico y biográfico, con un enfoque narrativo centrado en emociones, intereses y conflictos de poder.