Sinopsis de EL GRAN VIAJE DE ESTUDIOS DE GARCIA LORCA
En el otoño de 1916 y con 18 años, García Lorca tomaría una decisión radical: abandonar un futuro prometedor en la música y decidir ser escritor. Sucedió durante un largo viaje de estudios –con su profesor Martín Domínguez Berrueta y cuatro alumnos más– por Castilla, Galicia y León. Esta es la crónica íntegra de aquella excursión.
El presente volumen contiene realmente dos libros o voces en su interior. Por una parte, el relato del viaje contado por el compañero de Lorca, Luis Mariscal, que anota, en cada parada, datos precisos y reflexiones sobre el paisaje y las gentes. Un documento excepcional, nunca publicado íntegro hasta hoy.
Por otra parte, contamos con la visión directa e íntima de Lorca. Hemos reunido sus cartas, plenas de entusiasmo; sus primeras prosas, que destilan emoción y hondura crítica, además de fragmentos de su primer libro, Impresiones y paisajes (1918) y otros textos suyos referentes a aquel viaje que iba a ser transformador.
Fotografías del grupo en aquellos días, imágenes de época de los lugares visitados y diversos manuscritos completan este revelador volumen.
Este fue el itinerario del viaje: Madrid - El Escorial - Ávila - Medina del Campo - Salamanca - Zamora - Astorga - Ourense - Redondela - Santiago de Compostela - A Coruña - Lugo - León - Sahagún - Venta de Baños - Burgos - Segovia
Ficha técnica
Editorial: Alvarellos Editora
ISBN: 9788416460359
Idioma: Castellano
Número de páginas: 336
Tiempo de lectura:
7h 59m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/03/2018
Año de edición: 2018
Plaza de edición: Santiago de Compostela
Colección:
Colección Oeste
Colección Oeste
Alto: 23.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Federico García Lorca
Fuente Vaqueros, (1898-1936). Federico García Lorca, poeta y dramaturgo, pasó los primeros años de su infancia en su pequeño pueblo granadino antes de marchar a Granada para estudiar en la Universidad. Allí conoció a Manuel de Falla, personaje que ejerció gran influencia sobre él, transmitiéndole el amor por el folclore y lo popular. Años más tarde, se trasladó a la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde Lorca se dedicó con pasión a la música, el dibujo, el teatro y la poesía. Su obra se caracterizó por poseer un lenguaje personal, inconfundible, que residió en la asimilación de elementos y formas populares combinados con audaces metáforas, y con una estilización propia de las formas de poesía pura con que se etiquetó a su generación.