Los cuatro libros de las Geórgicas de Virgilio conforman un poema sobre el trabajo de la tierra, con atención a los cereales, a las viñas, al ganado mayor y menor y a las abejas. Son también un himno a la vitalidad de la naturaleza: un himno impregnado de sentimiento religioso, que, sin desdeñar los menudos detalles de los seres vivientes y de las tareas del campo, se eleva desde allí a la contemplación de las leyes que gobiernan el mundo. Por eso no es sorprendente que culmine con el mito de Orfeo y Eurídice, imagen del trágico deseo humano de vencer a la muerte.Virgilio no oculta la dureza del trabajo que la tierra impone al campesino: sabe cuánto se agrietan las manos que empujan el arado o cardan la lana, los labios que castiga el frío o la sed; puede ver cuántas veces resulta inútil el esfuerzo, porque tormentas, plagas o sequías arruinan la obra de bueyes y de hombres. Pero sobre la fuerza ciega de la naturaleza, el labriego puede, en cierta medida, imponer su designio. Y aun cuando no lo consiga, sabrá reconocer al menos, mediante su inteligencia, que un orden superior sostiene y conforma el Todo. Acaso este libro intenta responder a una pregunta crucial: ¿podemos amar la vida, aun con todos sus afanes e ingratitudes? Cuanto más sincera es la pintura del dolor de vivir, tanto más ha de emocionarnos que la respuesta sea, a pesar de todo, afirmativa.
Ficha técnica
Editorial: Losada
ISBN: 9789500395045
Idioma: Castellano
Número de páginas: 334
Tiempo de lectura:
7h 57m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 03/04/2017
Año de edición: 2017
Plaza de edición: España
Alto: 2.1 cm
Ancho: 1.3 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Virgilio
Virgilio (70 a.C.-19 a.C.) es el poeta más importante de la literatura latina antigua, el clásico por excelencia, receptor y recreador del espíritu griego al tiempo que representante de la genuina romanidad, y además «padre de Occidente» (Th. Haecker). Es autor de las Bucólicas o Églogas (poemas pastoriles), de las Geórgicas (poesía didáctica) y de la Eneida (epopeya). Vive en época del principado de Augusto, de cuyos ideales políticos se hace eco, y es miembro del llamado «círculo de Mecenas». Horacio (65 a.C.-8 a.C.), coetáneo y amigo de Virgilio, y como él protegido de Mecenas y miembro de su círculo, es otro de los grandes poetas romanos de la Antigüedad. En sus Odas recoge el legado de la lírica griega arcaica y de la filosofía epicúrea y estoica, y celebra la paz del gobierno de Augusto. Escribe también Epodos (poemas líricos de tono injurioso), Sátiras y Epístolas, en una de las cuales, la Epístola a los Pisones, adoctrina sobre la creación poética. Ovidio (43 a.C.-17 d.C.), perteneciente también a la época de Augusto pero algo más joven que los anteriores, es fundamentalmente poeta del amor (Amores, Arte de amar, Remedios contra el amor y Heroidas) y de la mitología (Fastos, Metamorfosis). Son las Metamorfosis una epopeya múltiple, en la que se narran los mitos y leyendas del mundo grecorromano, obra de gran trascendencia literaria y artística. También escribió poesía desde el destierro (Tristes, Pónticas), pues fue exiliado por Augusto, por una falta no precisada, aunque sin duda relacionada con su escaso compromiso político.