Cuando Alfred Hitchcock desembarcó en Hollywood a finales de los años treinta, lo hizo con el pres¬tigio de un autor consagrado en Europa y con la ambición de dominar la maquinaria industrial del cine norteamericano. Lo que no podía prever era que su verdadero desafío no estaría solo detrás de la cámara, sino en los despachos de Selznick International Pictures, frente a David O. Selznick: el pro¬ductor más influyente, meticuloso y controlador de su generación. De ese encuentro nació una de las relaciones más complejas, productivas y reveladoras de la historia del cine. En ‘Hitchcock & Selznick’, Leonard J. Leff ofrece una investigación exhaustiva y apasionante sobre un vínculo creativo tan fértil como contradictorio. A través de archivos inéditos, correspondencia pri¬vada, memorándums internos y documentos de producción, el autor desentraña una colaboración marcada por tensiones constantes, desacuerdos artísticos y una negociación permanente del poder creativo. Selznick, arquitecto del Hollywood dorado, creía en el control absoluto del proceso cine¬matográfico; Hitchcock, en cambio, defendía la puesta en escena, la ambigüedad y una autoría visual que escapaba a cualquier tutela. El resultado de ese choque de visiones fue una serie de películas fundamentales –Rebeca, Recuerda, Encadenados, El proceso Paradine– que no solo definieron una época, sino que ayudaron a transformar para siempre la figura del director dentro del sistema de estudios. Leff muestra cómo, paradójicamente,