Esta obra es esencial para el pensamiento feminista y queer. En ella Teresa de Lauretis se sumerge en el concepto de «perversión» para redefinir el deseo lésbico, que tradicionalmente ha sido borrado o patologizado por la teoría mainstream. En este análisis, propone que la fantasía, el fetichismo y el deseo no son desviaciones, sino elementos fundamentales que estructuran la sexualidad de las mujeres que aman a mujeres. Una obra que no solo desafía las narrativas heteronormativas, sino que también ofrece un modelo original para entender la subjetividad y el deseo lésbico. «De Lauretis alienta a las feministas a desestabilizar la normatividad de las formas dominantes de la identidad sexuada». Rosi Braidotti