«Por mi parte, escribió Baudelaire en una de las deslumbrantes piezas que integran El esplín de París, yo creo que me encontraría siempre bien allí donde no estoy... ¡En cualquier lugar, con tal que sea fuera de este mundo! ¡En cualquier lugar!...» El tedio vital y el afán de ir más allá, el ahogo que le producía la sociedad burguesa, llevaron a Charles Baudelaire (1821-1867), como a muchos otros de sus coetáneos artistas, a explorar «Los paraísos artificiales», esas vías de escape a realidades alternativas que les deparaban el alcohol, el hachís o el opio. Este libro publicado en 1860 reúne las conclusiones que le depararon sus experiencias, en las que brillan sin cesar, aquí y allá, retazos del genio que desborda su corta pero fulgurante obra literaria que se concentra en «Las flores del mal» y el ya mencionado «El esplín de París», ambas publicadas en esta colección.
Ficha técnica
Traductor: Mariano Antolín Rato
Editorial: Alianza Editorial
ISBN: 9788420652771
Idioma: Castellano
Número de páginas: 240
Tiempo de lectura:
5h 40m
Encuadernación: Tapa dura bolsillo
Fecha de lanzamiento: 16/05/2011
Año de edición: 2011
Plaza de edición: Es
Colección:
El libro de bolsillo - Literatura
El libro de bolsillo - Literatura
Alto: 18.0 cm
Ancho: 12.0 cm
Grueso: 1.2 cm
Peso: 198.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Charles Baudelaire
Nacido en París (Francia) el 9 de abril de 1821, quedó huérfano de padre a muy pronta edad y nunca llegó a tener una buena relación con el nuevo marido de su madre —un rígido militar—, suponiendo este matrimonio para Baudelaire un profundo trauma que derivó en múltiples problemas de disciplina. Ya en su primera juventud, mientras cursaba los estudios de Derecho, entabla amistad con poetas y dramaturgos a la par que inicia una vida dominada por las drogas, el alcohol y el desenfreno sexual. Su conducta escandaliza a la ciudad, lo que no impide que tras renegar de acceder al cuerpo diplomático inicie una exitosa trayectoria como crítico y traductor. Es en esta época cuando alumbra su primera obra, Salón de 1845. Una década después brindaría al mundo su poemario más afamado y controvertido: Las flores del mal (1857), que sería tachado legalmente de inmoral. Fallecería en 1867 a consecuencia de los estragos que causó en su cuerpo la sífilis, marcando su muerte el inicio de su leyenda como poeta maldito y padre del moderno simbolismo francés, lo que le valió el reconocimiento mundial.