A medida que el ascenso de Hitler hacía inevitable la Segunda Guerra Mundial, una red clandestina inundó Estados Unidos con desinformación destinada a debilitar su esfuerzo belico y persuadir a los estadounidenses de que su alianza natural era con los nazis. Se trató de una campaña sofisticada y sorprendentemente bien financiada para socavar las instituciones democráticas, promover el antisemitismo y destruir la confianza ciudadana en sus líderes electos, con el objetivo final de derrocar al Gobierno estadounidense e instaurar un regimen autoritario. Algunos de los funcionarios electos más influyentes del país, incluyendo senadores y miembros del Congreso, trabajaron para difundir argumentos nazis, mientras que paramilitares fascistas almacenaban bombas y armas preparándose para una insurrección violenta. Precuela desentierra la historia olvidada de estos insurrectos, así como los heroicos esfuerzos de periodistas, fiscales y ciudadanos comunes que intentaron exponer su complot y llevarlos ante la justicia. Profundamente investigada, la historia de cómo se evitó la crisis es tambien un relato muy relevante para nuestros propios tiempos inquietantes.