Una obra que invita a repensar la historia, el futuro y la propia idea de humanidad.
Durante siglos, en nombre del progreso hemos arrasado ciudades, allanado montañas y cartografiado el planeta. Hemos creído que avanzar significaba dominar la naturaleza, aumentar la producción, conquistar nuevos territorios y acumular conocimiento. Sin embargo, esa narrativa de mejora infinita ha sido también la más destructiva: ha justificado genocidios, esclavitudes, conquistas y ecocidios. La fe casi religiosa en el progreso ha puesto en peligro la continuidad de nuestra civilización.
En este ensayo ambicioso y provocador, el geógrafo Samuel Miller McDonald reconstruye la genealogía del mito del progreso para mostrar cómo se convirtió en la ideología dominante de la modernidad. Explora sus raíces en la antigüedad, su expansión en la Ilustración y su culminación en la era industrial y digital, cuando la promesa de crecimiento ilimitado se transformó en dogma.