Un relato apasionante de la épica norteamericana de frontera que transcurre a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX en el extremo noroeste de Estados Unidos. La lucha por la supervivencia de cuatro familias pioneras, Fishburn, Ireland, Honer y Obenchain y de las tribus lummi, skagit y noocksack en un territorio donde la naturaleza plantea desafíos constantes. En esta fascinante saga asistimos al devenir de una amplia trama de personajes a lo largo de dos generaciones: sus anhelos, sus derrotas y sus logros Primera novela de la autora ganadora de un Pulitzer, Annie Dillard.
Ficha técnica
Traductor: Mónica Rubio Fernández
Editorial: Sabina Editorial S.L.
ISBN: 9788494434754
Idioma: Castellano
Número de páginas: 509
Tiempo de lectura:
12h 10m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 11/11/2016
Año de edición: 2016
Plaza de edición: Madrid
Colección:
NARRATIVA
NARRATIVA
Número: 1
Alto: 21.4 cm
Ancho: 14.0 cm
Grueso: 30.0 cm
Peso: 200.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Annie Dillard
Annie Dillard (nacida como Annie Doak, en 1945, en Pittsburgh, Estados Unidos) es una de las voces más singulares de la literatura estadounidense contemporánea, reconocida por su estilo lírico y su profunda exploración de la naturaleza, la espiritualidad y la experiencia humana. Desde joven mostró inclinación por la escritura y la reflexión filosófica, influida por su formación en literatura y teología. Su obra se caracteriza por una mirada intensa y casi mística del mundo natural, donde lo cotidiano se convierte en objeto de asombro y revelación. El reconocimiento internacional le llegó con Una temporada en Tinker Creek (1974), un libro inclasificable entre el ensayo y la narración autobiográfica, por el que obtuvo el prestigioso Premio Pulitzer en 1975. En esta obra, Dillard observa con minuciosidad la vida en un valle de Virginia, transformando la experiencia natural en una meditación sobre la existencia. Entre sus textos más destacados figura también Sagrada la Materia (1977), una obra breve pero intensa que profundiza en cuestiones teológicas y existenciales. A partir de un suceso trágico —el accidente de una niña—, Dillard reflexiona sobre el dolor, la belleza y la presencia de lo divino en el mundo, consolidando su reputación como una escritora capaz de entrelazar lo espiritual con lo tangible. A lo largo de su carrera, Annie Dillard ha cultivado diversos géneros, desde el ensayo hasta la narrativa y la autobiografía, manteniéndose fiel a una prosa exigente y contemplativa. Su escritura invita al lector a detenerse, observar y reconsiderar la relación entre el ser humano, la naturaleza y el misterio de la existencia.