La relación entre Modesto, el comisario, y Bellón siempre ha sido un equilibrio precario de favores y billetes arrugados. Pero esa tregua salta por los aires cuando Olvido, la mujer en silla de ruedas que contrató a Bellón para sus paseos diarios, desaparece sin dejar rastro.
Para Bellón, ella era un ingreso fijo y una rutina tranquila; ahora, es la pieza que no encaja en un tablero de corrupción y violencia.
Entre celdas de juzgado, bares de mala muerte y la sombra constante de la traición, Bellón deberá decidir si sigue siendo el perro de presa de Modesto o si ha llegado el momento de morder la mano que le da de comer. En este laberinto de asfalto, la única salida es ir un paso por delante de quienes manejan los hilos. Una historia de lealtades rotas donde el precio de la libertad es quedarse, otra vez, con los bolsillos llenos de nada. Con el estilo seco y afilado de la mejor novela negra, Julián Ibáñez nos sumerge en un mundo de perdedores que aún conservan un resto de dignidad, mientras navegan por una noche que parece no tener fin. ¿Qué es la novela negra? La única respuesta que no admite equívocos ni discusión es Julián Ibáñez, porque en cada una de sus obras mantiene viva la esencia y los prin-cipios del género. CARLOS AUGUSTO CASAS
Julián Ibáñez es el mejor escritor de novela negra. Sin duda el más coherente y conse-cuente consigo mismo. Su estilo es exce-lente, natural, sarcástico, cargado de sentido del humor e incluso atrevido con la tiranía de lo políticamente correcto que nos ahoga. Con su estilo me siento cómodo, empático, cómplice y me proporciona un placer esencial. ANDREU MARTÍN
Julián Ibáñez se ha especializado en ese arquetípico perdedor de novela negra permanentemente apaleado por la vida, que se fija en mujeres fatales inalcanzables, y nos hace viajar a través de polígonos industriales y bares de bocadillos y ensa-ladillas. Es el más genuino de los escritores de su generación. Cada novela suya es una delicia. PACO GÓMEZ ESCRIBANO
Leer a Julián Ibáñez es una afición ominosa, un placer no ya culpable, sino inmundo, en el que se reincide para comprobar que Bellón sigue siendo el mismo y sigue estando en forma. LORENZO SILVA
De Julián Ibáñez me leería hasta la lista de la compra. PACO CAMARASA
Una excelente oportunidad para acercarse a un autor monumental, uno de los mejores del género negro en español. JUAN CARLOS GALINDO (El País)