FUERZA EÓLICA
Como enjuga el solano
las sábanas tendidas
en las jarcias de luz de una azotea.
Y también como el ábrego acarrea
las nubes en sus idas y venidas.
O con esa dulzura
con que el favonio roza las amuras
del mundo. Y al contrario,
con visos de adversario,
de súbita galerna desatada.
Así soplas en mi alma, en la entretela
de mi existir. Así empujas mi vela.
Así rolas, amor, contra la nada.