Quevedo escribió un elevado número de silvas, la mayoría de las cuales forman parte de secuencias de inspiración clásica y patrística auspiciadas por la libre lectura de Anacreón, Jeremías, Epicteto, Focílides y Petrarca, a quienes tradujo o parafraseó de modo muy personal. También tuvo ocasión de elaborar un pequeño corpus de silvas satíricas y burlescas, con alguna influencia de Marcial. No son desconocidas esas contribuciones suyas, trátese de poemas sueltos, de un cancionero religioso o de una sostenida glosa, pero apenas se ha destacado lo que supone todo ese acervo en la historia de la silva española. Los especialistas han dirigido su atención a lo que parece más visible, y tal vez lo más apreciado desde la sensibilidad actual: el libro de silvas a imitación de Estacio que se publicó en la musa Calíope de Las tres musas últimas castellanas en el año 1670. El objetivo del presente libro es la edición crítica y anotada de esa colección, tarea no emprendida hasta ahora. Tras una introducción crítico-literaria (capítulo I), damos noticia de todas las fuentes manuscritas e impresas que se conocen en la actualidad, procediendo a su filiación y al estudio crítico de cada una de los 28 poemas que componen este libro estaciano (capítulos II y III). Sigue luego (capítulo IV) el texto crítico con sus notas explicativas a pie de página. A los poemas así anotados se añade un apartado donde se menciona y comenta la bibliografía que ha recibido cada uno de los poemas, cuantiosa en unos casos e inexistente en otros.
Ficha técnica
Editorial: Ediciones Universidad de Salamanca
ISBN: 9788413119991
Idioma: Castellano
Número de páginas: 412
Tiempo de lectura:
9h 50m
Encuadernación: Tapa blanda
Año de edición: 2024
Plaza de edición: Salamanca
Alto: 24.0 cm
Ancho: 17.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Francisco de Quevedo
Francisco de Quevedo (Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, Ciudad Real, 1645) fue noble, político y uno de los escritores más importantes del Barroco español. Estudió Teología en la Universidadde Valladolid, donde adquirió gran valor como poeta y por sus escritos contra su coetáneo Luis de Góngora. Cultivó todos los géneros literarios y perteneció a la corriente conceptista (contra el culteranismo gongorino), pero sobre todo destacó por una gran maestría en el dominio desafiante del lenguaje. Sus escritos son críticos y morales, concebidos a partir de un prisma diferente. Sus obras más destacadas son Historia de la vida del Buscón (1603), Los Sueños (1605-1622), Política de Dios, gobierno de Cristo, tiranía de Satanás (1626), La cuna y la sepultura (1635) y Marco Bruto (1646), entre otras. Son numerosos los sonetos, letrillas y romances divulgados por los juglares, recogidos póstumamente.