Su fabuloso ingenio ha quedado patente tanto en su obra musical como en la literaria. Lideró desde su fundación en 1997 hasta 2013 el exitoso grupo mallorquín Antònia Font como compositor y guitarrista. Por tanto, es el responsable de «discazos» como Alegría, Batiskafo Katiuskas o Lamparetes. Y como le sobraba tiempo, también ha editado en solitario Surfistes en càmara lenta, Bombón mallorquín y Pegasus. Toda esta desbordante creatividad (que nos da envidia cochina) le ha llevado, entre tanto, a publicar un libro de poemas, Odissea trenta mil; dos novelas, El misteri d l’amor y Setembre, octubre i noviembre, y una obra de teatro, Un quilo d’invisible. «La experiencia te permite ver las cagadas que has hecho. Y claro, cada vez tienes menos cosas que decir, porque ya las has dicho. La mejor manera de afrontar la repetición es cambiar de formato, por eso he escrito un libro».