Si las personas fuésemos previsibles, las novelas serían libros de matemáticas. Marta no venía con un manual de instrucciones, sino más bien con un prospecto de contraindicaciones. Su padre la abandonó de pequeña, nunca le ha gustado sentarse en primera fila y ahora se va a morir. Justo cuando aparece Pablo, el chico nuevo.
Álvaro García Hernández (San Antonio, 1976), licenciado en Filología Hispánica, trabaja como profesor de Lengua Española y Literatura. Es autor del blog "Diario de un dios equivocado" y de varias novelas juveniles. Ha sido galardonado con el Gran Angular 2016 y el Premio Hache 2018.