Matthieu Brin, un homme de 45 ans, marié avec deux enfants, reçoit une lettre écrite par une jeune femme qui l'a aimé par le passé. Cette femme qui recherche simplement le souvenir de l'homme aimé trouble sa vie de couple usée par le temps.
Ficha técnica
Editorial: Le Livre de Poche
ISBN: 9782253070993
Idioma: Francés
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Fecha de lanzamiento: 07/11/2018
Año de edición: 2018
Especificaciones del producto
Escrito por Delphine de Vigan
Delphine de Vigan (Boulogne-Billancourt, 1966) vive en París. En Anagrama ha publicado, desde 2012: Días sinhambre:«Maneja la materia autobiográfica con una contención que remite a Marguerite Duras» (Marta Sanz); No y yo:«Maestría y ternura... Una novela atípica» (Juanjo M. Jambrina, Jot Down);Las horas subterráneas: «Sensible, inquietante y un poco triste. Triste y soberbia» (François Busnel, L’Express);Nada se oponea la noche,que ha vendido en Francia más de ochocientos mil ejemplares, ha sido publicada por una veintena de editoriales extranjeras y ha recibido numerosos premios: «Este magnífico testimonio la confirma como una escritora contemporánea de referencia. Imprescindible» (Sònia Hernández, La Vanguardia);«Con sobriedad y precisión, sin sentimentalismo (pero no sin sentimiento), Delphine de Vigan firma una inteligente, magnífica e implacable novela» (Elvira Navarro); Basadaen hechos reales, galardonada con el Premio Renaudot y el Goncourt de los Estudiantes, y llevada al cine por Roman Polanski: «Hace alarde de maestría expresiva para disolver los límites de lo que es verdad y lo que es mentira... Apasiona» (Robert Saladrigas, La Vanguardia); Las lealtades: «Una novela perturbadora» (Javier Aparicio Maydeu, Babelia);«Una obra que cuestiona a una sociedad que mira hacia otro lado, ante las violencias soterradas» (Lourdes Ventura, El Cultural); Las gratitudes: «Pequeño prodigio con el que la autora francesa reflexiona sobre la vejez, la soledad y la importancia de las palabras» (David Morán, ABC); y Los reyes de la casa:«Un thriller que se te pega a las manos, denuncia del horror que encubren las redes sociales manejadas por niños y adultos codiciosos» (Elena Pita, El Periódico).