Sesenta años después, el accidental infanticidio pone en conexión a las tres personas que comparten el interés en el arte de escribir: Simón, un escritor por encargo, Álex, un profesor de inglés y Liliana, una abogada. Álex, desea ponerse a escribir sin encontrar un tema para su primera novela, compra a Simón un guión sobre el accidente japonés de la leche con arsénico y tomará para su novela a los principales personajes de esta historia japonesa: Taichiro Morinaga, el patrón de la empresa lechera; Yoyo Ma Wu, el supuesto asesino del arsénico y Akira Tanaka, un superviviente.. Liliana ha sido abordada por Simón al conocer por Álex que ella también desea ponerse a escribir sobre algún tema truculento, Simón le prepara y le regala una prometedora sinopsis a desarrollar...
A raíz de un sueño anunciador de muerte, el médico jubilado José Santaella (México, 1925-1999) rememora hitos vitales que se entremezclan con la negrura de su depresión anímica, el dogma de la Trinidad, y las autopsias de dos guerrilleros del EZLN en la morgue de Santo Domingo Tehuantepec, cuyo forense titular es el licenciado Amado Carrillo.La melancolia empuja a Jose Santaella a un suicidio placido con morfina en la morgue que fracasa por la decisiva intervencion de Amado, no sin antes haber realizado un viaje agonico por el mundo de los muertos; un viaje que nos lleva a pensar si conocemos los verdaderos limites entre la vida y la muerte y cuanto guardamos en nuestra mente sin ser conscientes de ello. En el hospital, Jose Santaella dialoga con intensidad con Amado y Carlitos, el mozo de la morgue que posee la mente de un idiota sabio. Tambien aparecen en escena Rubicelia, una prostituta, y don Cosme, un curandero, ambos con mucho oficio. Ya moribundo, Jose se despide de su cuerpo y luego recrea su propio via crucis y muerte en la cruz cristiana consiguiendo asi morir sin darse cuenta de la llegada de la Nada.