Los bufones no fueron nunca en verdad justicieros de la talla de los héroes de los dramas. Pero basta que de vez en cuando hayan abogado por la cuasa del buen sentido o de la justicia para que la historia registre sus nombres con algun interes. Asi, en la rapida revista, demasiado rapida a pesar nuestro, que nos proponemos hacer de los que, desde el tiempo de griegos y romanos, tuvieron el cargo de provocar por varias maneras la risa de sus amos; bufones domesticos o bufones de corte y bufones populares o bufones de corporaciones, llamaremos principalmente la benevola atencion de nuestros lectores sobre los bufones de corte o con titulo de oficio.