Alfredo Baranda ganó el XI Premio Tristana de Novela con esta singular revisión del personaje de Drácula, al imponerse entre los 235 originales presentados.Una vuelta de tuerca actual, original y atrevida al mitico personaje de Dracula, en una novela tan entretenida como turbadora, que supera las coordenadas del genero.Dracula, luz de mi vida, fuego de mis entrañas... Esta es la obra que jamas habria escrito Stoker. Un legendario vampiro aqui convertido en un atractivo interlocutor que narra las claves de su otra... ¿vida? Alfredo Baranda revisa, con una irreverente originalidad y ambicion estetica, un mito que en sus manos se reviste de insospechados matices, hasta trascender sin complejos las mas rigidas y manidas convenciones de un genero inagotable. Celebridades del pasado desfilan por estas paginas diseccionadas por el verbo fluido de un Dracula caustico y delirante, reflexivo y desenfadado, arrogante y tierno, cruel y seductor... un personaje, en definitiva, tan complejo y laberintico como el humano del que ha surgido y del que quiza no logre desencadenarse nunca del todo.
Por fin una novela de un autor español que sabe a literatura de la buena. Prosa de muchos quilates, personajes fabulosamente tratados, imaginación crítica, una delicia. No os la perdais.
La llegada de Daniel al cielo coincide con un momento en que se están realizando cambios trascendentales en las estructuras del Paraíso. Dios ha decidido abdicar del trono celestial a favor de su hijo Jesucristo, y Daniel tiene ocasion de presenciar in situ la ceremonia de entronizacion del nuevo rey. A partir de ese momento, los acontecimientos se suceden a velocidad de vertigo, mientras Daniel asiste, perplejo y desorientado, a los cambios sorprendentes que se suceden en el Cielo. A pesar de encontrarse en el Periodo de Readaptacion y no haber adquirido todavia el ?cuerpo glorioso? que le dara acceso a todas las prerrogativas de que gozan los bienaventurados, Daniel inicia una pesquisa con el fin de sondear el estado de opinion de los habitantes celestiales que el considera insignes. Esta es, ademas de la cronica de esa indagacion, la historia de los sentimientos que lo embargan a lo largo de la misma. Alfredo Baranda Calleja (Baltanas, Palencia, 1958) es licenciado en Ciencias de la Informacion por la Universidad Complutense de Madrid. Es en esta ciudad donde ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria profesional; primero, como creativo en diferentes agencias de publicidad (J.W Thompson, Contrapunto, Ricardo Perez y Asociados), y mas tarde como periodista en distintos medios de comunicacion radiofonicos y escritos. Ha publicado las novelas: Apoteosis del cardo borriquero (Multiversa, 2003; Finalista del Premio Tigre Juan), Vendra la muerte y tendra sus ojos (Kattigara, 2008), Dracula, luz de mi vida (Menoscuarto, 2019; Premio Internacional Tristana de Novela Fantastica 2018) y Leccion de anatomia (Premio de Narrativa Carmen Martin Gaite 2023).
Laura vive en el Centro Minerva, donde los residentes comparten sus problemas actuales pero también unas vidas cargadas de recuerdos. Laura, como otras compañeras, se plantea la vida como la ocasión de ser feliz, y a ello se entrega cueste lo que cueste. No en vano, Laura rememora con frecuencia aquella maxima del emperador Marco Aurelio de que hay que vivir como si el dia de hoy fuese tu ultimo dia sobre la tierra. Lo demas, son contratiempos sin importancia que uno ha de saber resolver. En el Minerva ademas hay todo tipo de residentes, desde ancianas coquetas que aun se entretienen un buen rato ante el tocador antes de bajar al jardin del centro, a donjuanes que persiguen a las residentes como si fuesen muchachas. A pesar de las limitaciones de la edad, la vida continua siendo excitante. Laura tiene ademas un pasado mas que interesante, pues fue novelista y se codeo con los intelectuales de su epoca. Tambien fue interprete musical, de lo cual le ha quedado el gusto por las obras mas excelsas de la historia de la musica. Laura es un personaje que va creciendo conforme avanza la novela, que nos va ganando, que nos contagia un optimismo no exento de ironia, que se convierte en una forma de entender el mundo, con sus claroscuros, con su confianza y su generosidad, pero tambien