Amelia Castilla es periodista. Licenciada en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, ha desarrollado su carrera básicamente en el diario El País. A lo largo de cuatro décadas, ha trabajado en casi todas las áreas del periódico y ha ejercicio distintos cargos, desde redactora de base a redactora jefa. Sucesos y reportajes, dos de sus vicios o debilidades en el marco de la profesión, centraron su tarea en los primeros años hasta que dejó la dura agenda policial para formar parte de la sección de Cultura y del suplemento literario Babelia. Durante su última etapa como periodista fue la redactora jefa del suplemento dominical El País Semanal. A lo largo de su carrera ha trabajado con información de actualidad, ha redactado artículos de calle y reportajes de alcance, y ha realizado entrevistas de todo tipo en temas tan diversos como la música (siente debilidad por el flamenco), las artes, la literatura y el compromiso social. Además, ha publicado varios libros, entre los que destacan Memoria de un colegio: Estilo, una experiencia de educación en libertad (2002); Cien lugares en Madrid donde decir te quiero (2005) y 100 restaurantes donde reservar mesa (2005). Mis entierros de gente importante es su primer libro en la editorial Demipage.
Recibe novedades de Amelia Castilla directamente en tu email
Camarón, Lola Flores, Paco Rabal, Rocío Jurado, Enrique Morente, Antonio Vega, Antonio Flores y hasta Carmen Polo de Franco fueron despedidos en la calle por miles de personas. Sus entierros coparon portadas y abrieron informativos, algunos, incluso, ganaron ese dia un protagonismo que para si hubieran deseado mientras vivian. Entre el primero y el ultimo ha transcurrido casi un cuarto de siglo y con ellos se cierra una epoca. Con la disrupcion de Internet muchas de las despedidas se exhiben en las redes sociales a modo de selfie, con la instantanea de la imagen del finado y el nunca te olvidare del tuitero. Con estas cronicas, se sigue el movimiento de una redaccion (la de El Pais) con las prisas, los jefes, la politica, el trabajo y la vida. A traves de estos ocho sepelios se asiste tambien a los cambios experimentados por la sociedad en este tiempo y muy especialmente en los medios de comunicacion.
Niño prodigio, músico y maestro de formación, Paco Martín (Cartagena 1956-2018) dirigió en sus más de tres décadas de actividad, como funcionario municipal del Ayuntamiento de Cartagena, La Mar de Músicas y el Festival de Jazz. Ademas, bajo su batuta se mantenia durante todo el año una completa programacion cultural que la equiparaba a las grandes capitales. Dominaba todos los registros. Consiguio que pasaran cosas, las cosas que sucedian fuera, que te sintieras vivo.La banda sonora de Paco Martin arranca con una ciudad sucia y abandonada y se cierra con cerca de dos millones de personas disfrutando de las actividades que programo. Y, con el publico que lleno los escenarios, los mas de cinco mil artistas que dejaron su impronta en la milenaria ciudad. Oficializo la fusion de sonidos invitando a los artistas de ambos lados del Atlantico y del Mediterraneo a compartir escenarios.La mar de Paco se lee como una biografia, una historia oral construida a base de entrevistas. Por sus paginas se mueve tambien la generacion que lo hizo posible en el marco de una fotografia de una ciudad del Mediterraneo que, con sus luces y sus sombras, brilla en el mundo con dos faros: su Teatro Romano y La Mar de Musicas.
Para los que se aman. Para los que buscan paisajes, espacios o locales donde se pueda charlar. Para los despistados que aterricen en Madrid y no sepan dónde refugiarse. Para aquellas parejas que huyen de las franquicias y de las multinacionales del ocio y la gastronomia.Para toda esta gente esta dirigido este libro, con el que descubrira un Madrid ajeno a los circuitos comerciales, intimista y mas alla de lo que nunca habia imaginado.
Este libro recoge cien restaurantes selectos de Madrid, cada uno de los cuales aporta alguna característica peucliar. Entre los escogidos se encuentra una amplia representación de la cocina internacional y nacional: italianos, argentinos, peruanos, africanos y marroquies se mezclan con especialidades regionales, entre los que se cuentan los de toda la vida (gallegos, catalanes, vascos) y los que, basandose en la tradicion, reinterpretan los sabores.Algunos de los restaurantes destacados en este libro son: la Mezquita, situada al borde de la M-30, donde expenden buena cocina arabe; el Cafe Saigon , lo ultimo en cocina asiatica; Casa Mingo, una antigua sidreria donde consumir pollo junto al Manzanares; el Centro Cubano de España, donde se pueden comer frijoles escuchando a Bola de Nieve; el NODO, un restaurante de estilo minimalista, donde nada es lo que parece, o la Paninoteca dE, una bocadilleria en la que hay que pedir hora.