Lola crece en los años veinte del siglo pasado en una tejería de un pueblo de Lleida. Es la mayor de seis hermanos y desde muy pequeña se siente llamada a ayudar a su padre en el tejar, primero llevando la contabilidad, luego aprendiendo a transportar el material con el carro y las mulas, y mas tarde con el camion. Pero la gente no ve con buenos ojos que se convierta en camionera, porque considera que no es trabajo de mujeres. ¿Hasta donde sera capaz de llegar Lola para salvar la tejeria? ¿Que precio tendra que pagar para ponerse al frente del negocio familiar y conducir el camion? La novela indaga en el concepto de familia, en la dureza del paso a la edad adulta y en su capacidad de soportar la presion social. Y la prosa a menudo poetica fluye entre ladrillos, campos, caminos y un viaje en camion a Barcelona, mientras conocemos a la protagonista narradora y la acompañamos en su crecimiento, en su reto vital y en su anhelo de libertad. Esta es la historia de Lola, la primera mujer camionera de Cataluña, y un tributo a las mujeres pioneras en la lucha por la igualdad. El mundo del tejar era redondo, cuanto acontecia empezaba y acababa alli mismo. Cada paso, cada movimiento de los que viviamos alli tenia que ver con las tejas, los ladrillos, la arcilla, el terraplen, el carro y la leña que terminaba en el horno. El horno, que funcionaba dia y noche todos los dias del año, siempre, y la chimenea echando su humareda, muy arriba, hacia el firmamento. Era tan alta que los dias