A veces odiaba ver fantasmas.Irlanda, 1997. Bree regresa con su madre al pueblo de su infancia para huir del dolor de la muerte de su padre. No obstante, la casa no resulta ser el refugio que esperaba: en medio de la oscuridad, las bombillas se rompen solas, en los espejos aparecen palabras y en las habitaciones se cuela un frio sobrenatural.Es posible que, como su amigo Adam le asegura, tenga el don de percibir presencias extrañas. Pero a ella le recuerda mas a una maldicion. A fin de cuentas, a todo el mundo lo persiguen sus propios espiritus... y los de Bree han dejado de ser invisibles.Ya no sabia que fantasma me asustaba mas: el que habitaba la casa o el que habitaba nuestra piel. No sabia cual nos mataria primero.Delicadamente brutal: no hay mejor manera de definir la prosa de Beatriz Esteban. Victoria Alvarez. Una novela conmovedora para abrir los ojos a lo que no estamos acostumbrados a ver. Laia Soler