Ed., Dolores Troncoso. La vocación artística de Galdós se manifiesta desde su adolescencia. Con diecinueve años llega a Madrid para estudiar Derecho, pero abandona la universidad para colaborar en los periodicos. Comenzo a escribir antes de la Revolucion del 68, pero el marcado caracter politico de sus primeras obras, desde una postura afin a las ideas republicanas, retraso su publicacion hasta que desaparecio la censura. Pasa la mayor parte de su vida en Madrid, volcado en su actividad como novelista. Alli conoce a Giner de los Rios, frecuenta los teatros y crea la #Tertulia canaria# con otros paisanos. La novela galdosiana es principalmente didactica e influye en la vida civil y politica de España, ya que el autor concibe su dedicacion a las letras siempre desde su condicion de ciudadano. Incluso llego a ser diputado de Congreso junto a Sagasta. Como buen racionalista, trata de explicar en sus novelas el proceso historico que atraviesa la España de su tiempo, e incluso emite juicios y propone soluciones al respecto. Sus esfuerzos por comprender la realidad española le llevan a defender posturas cada vez mas complejas y menos maniqueas.
Los dos primeros Episodios nacionales abren la puerta a la más vasta construcción novelesca de nuestra literatura: toda la España del siglo XIX se hace trama de ficción, y sus grandes protagonistas se vuelven seres de carne y hueso que se codean con sus semejantes y con ellos viven y padecen. La ceñida anotacion de Dolores Troncoso señala detalladamente los materiales y las fuentes de diversa indole que utilizo Galdos para documentarse, de modo que hace diafanas tanto la elaboracion imaginativa como la perspicacia historica del novelista. La edicion sigue con fidelidad las ultimas y definitivas revisiones realizadas por el autor, pero el aparato critico recoge ademas ciudadosamente la genesis de los textos a traves de la doble y aun triple redaccion de los autografos y de las pruebas de imprenta.
El tercero de los cuarenta y seis Episodios Nacionales arranca con Gabriel de Araceli, que ya tiene diecisiete años, trabajando precariamente en la imprenta del Diario de Madrid. Viaja con frecuencia a Aranjuez, donde vive su novia, Ines, sobrina del parroco de la villa y protegida del valido del rey, Manuel Godoy. En la localidad madrileña vivira de primera mano los sucesos del motin del 19 de marzo de 1808, cuando la turba, que quiere la abdicacion de Carlos IV, intenta linchar a Godoy. De Araceli no sabe entonces que esta siendo testigo del inicio de un periodo revolucionario cuyo cenit tendra lugar poco despues, el 2 de mayo, con la revuelta popular en Madrid contra las tropas francesas.
Fue publicada en 1895, dentro de su etapa espiritualista, influida por León Tolstói, en la que renuncia a la exactitud del retrato psicológico, histórico y social para concentrarse en los problemas filosoficos, religiosos o eticos que afligen universalmente, pero tambien intimamente al hombre de cualquier epoca y condicion.El protagonista es un sacerdote, el padre Nazario natural de Miguelturra (C.Real), cuyo caracter parece ser un mezcla de dos idealismos, el de Don Quijote y el de Jesucristo. Del primero conserva su idealismo, su nomadismo y su incapacidad (o resistencia voluntaria) para adaptarse a la realidad; del segundo, su misticismo, su pacifismo, su entrega al projimo e incluso un cierto mesianismo (una de las escenas mas divertidas de la novela es aquella en que Pedro Belmonte cree ver en Nazarin al obispo armenio Esrou-Esdras redivivo).
La primera república -efímera experiencia que, tras la abdicación de Amadeo I, vino a continuar una larga inestabilidad política-, marcados por los continuos cambios de gobierno, las luchas entre facciones politicas y el fenomeno del cantonalismo.