Montamos en el coche, miramos por la ventana antes de arrancar, conducimos. Y sabemos que el paisaje tras lo cristales no es otra cosa que el ojo que lo ve. Que el desierto es un espejo, y que el horizonte está dentro. Eso es Road Movie. La vida, la literatura, el cine, tú. Y merece la pena. No hace falta que te abroches el cinturón, el riesgo es deseable. La carretera es una amable sediciosa a tus pies. ¿Notas ya el olor a gasolina en casa uno de estos poemas? Ningún viaje asegura un tesoro ni la respuesta a un enigma al final del trayecto, pero siempre es una aventura necesaria. ¿Notas el olor a sangre en cada uno de estos poemas?
Mikel trabaja como profesor en una academia de Español para Extranjeros pero es un escritor frustrado. Dentro de poco tendrá que dejar su apartamento. Deambula por las noches madrileñas, tiene encuentros y desencuentros con extraños y sospecha que alguien lo sigue. Mientras intenta escribir un libro sobre el director de cine de culto Antonio Peires, se enfrenta a un bloqueo mental a la vez que intenta sobrevivir en un Madrid cada vez mas hostil. Casi sin darse cuenta, viaja a Lisboa tras los pasos de Peires, pero siente que su vida se esta convirtiendo en una especie de pelicula y el en un espectador. Un joven llega a Puerto Onetti, un pueblo del Mediterraneo para escribir una novela. Parece hastiado de la vida en M y quiere dejar atras su pasado. Mientras se va adaptando a su dia a dia y a la ?historia de la cotidianidad?, anota ideas en su diario para su novela, a la vez que vuelven fragmentos de su pasado. Conoce a Nico, y comienza a plantearse el sentido de su vida. En esta obra metaliteraria o de construccion ?mise en abyme?, los dos protagonistas viven el extrañamiento de la realidad escrito con un lenguaje poetico. El lector reconstruira los puntos en comun para darle sentido.
Recientemente Carlos Huerga ha publicado su primer libro de poemas para el que he tenido el privilegio de escribir el prólogo. Un hombre en el umbral (Amargord, 2010) es como el vuelo de un vencejo en el aire, solo que el vencejo se ha convertido en hombre y el aire en asfalto. Estos poemas que se publican a continuacion pertenecen al libro.
En verano de 1939 el escritor polaco Witold Gombrowicz llegaba a Argentina invitado por la embajada polaca sin saber que acabaría permaneciendo en el país sudamericano durante casi veinticinco años, haciendo de su exilio una "cuestion de estilo". En 1947 tradujo junto a un grupo de colaboradores, entre los que se encontraba Virgilio Piñera, su novela Ferdydurke, una obra tan genial como atipica, y dejo un poso profundo en la literatura argentina de la segunda parte del siglo XX. Ricardo Piglia, desde su lectura desviada, vio en Gombrowicz una actitud provocadora e irreverente que altera el paradigma de la literatura nacional, el canon, los centros y las periferias. Este libro propone un analisis de la obra de Piglia a traves de las huellas del polaco, asi como una revision del legado grombowicziano en otros narradores hispanicos, como Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas, Sergio Pitol y Alan Pauls, contribuyendo a entender como se ha producido una alteracion en el canon de la actual narrativa hispanica.