Pensar la frontera, sitio de encuentro de relatos geopolíticos, literarios, historiográficos y antropológicos, supone combinar lo geográfico, lo simbólico y lo disciplinario en un proceso de desterritorializacion del concepto de frontera y sus investigaciones. Los ensayos de este volumen realizan una profunda critica de la esencializacion de las culturas de la frontera y de una concepcion de la diversidad como si fuera un dato biocultural que habria que preservar. En cambio, acentuan la construccion historica y simbolica de las fronteras, sus procesos y disputas, sus criterios y dilemas. Los desplazamientos se convierten asi en un laboratorio de la contingencia, un contexto de elaboracion de diversidades, de transitos y flujos, antes que hitos, lineas y monolitos.
En El can de Kant David Johnson establece un diálogo con la enigmática idea de Borges de que la traducción es consustancial a las letras, a partir de una reconsideración de la estructura temporal de la traduccion que pone en tela de juicio la relacion entre lo necesario y lo accidental, lo universal y lo singular. De ese modo, Johnson conceptualiza la logica subterranea del archivo borgeano de acuerdo con las principales preocupaciones del escritor argentino en torno al tiempo, y los problemas que emergen de la contradiccion evidente entre el tiempo que pasa y la identidad que perdura.Este analisis se lleva a cabo en un dialogo con algunas figuras angulares de la historia de la filosofia tales como Maimonides, Aristoteles, San Pablo, Locke, Hume, Kant, Heidegger y Derrida y algunos de los mas importantes ensayos y ficciones de Borges.La contradiccion entre la sucesion temporal y la identidad que Johnson elabora, deriva en un cuestionamiento de la posibilidad de la letra y de la literatura, en el debilitamiento de la autoridad del original. En suma, Johnson lleva al lector a asomarse a aquel misterio que comporta la traduccion en la medida en que hace posible el conocimiento y la imaginacion, el nombrar y las decisiones de la hospitalidad y la justicia.