A Thulani le encanta reposar y soñar bajo el cálido sol. No le gusta mucho ordeñar la vaca, ni tampoco cuidar y trasquilar las ovejas. Por otro lado no le disgusta tanto sembrar el campo, siempre que pueda volver pronto a recostarse al sol. Bajo la mirada incredula de su esposa Dora, el sol inesperadamente lo recompensara con unas hermosas flores que, al igual que el, adoran esa luz tan calida y, de paso, dejan caer unas semillas preciosas que conduciran a Thulani por un camino nunca imaginado. A partir de 3 años