El cañonazo del crucero inglés había retumbado por largo tiempo sobre las profundas aguas azules, que a la sazón comenzaban a teñirse con los primeros reflejos del alba, señalando así la apertura de la pesca. Cientos de barca, tripuladas por numerosos hombres, casi enteramente desnudos, acudian impelidas por los remos desde las costas de la India y de la gran isla de Ceilan. Todas se dirigian hacia los famosos bancos de Manaar, en cuyas arenas, año tras año, anidan millones de ostras perliferas y acuden enormes legiones de tiburones ferocisimos para darse un hartazgo con la carne de los desdichados pescadores. Habia barcas de toda especie y de todas las formas imaginables. Unas largas y estrechas como canoas; otras redondas y anchas de costados; algunas con las bordas altas y las proas terminadas en punta, como acostumbran a hacerlas los indios de las regiones meridionales, y las velas desplegadas al viento. Entre todas ellas sobresalia una por su anchura y la riqueza de sus bordajes. Era, mas que una barca, un buque pequeño, con la proa muy aguda y adornada con una cabeza de elefante dorada; los costados esculpidos, la popa bastante alta tambien y embellecida con pinturas y las velas de color rosa en vez de blanco.
La tranquila vida de Barrejo como tabernero en Panamá se ve alterada cuando reaparece Mendoza buscando ayuda para rescatar a la hija del Corsario Rojo, raptada de nuevo por el marqués de Montelimar cuando acudia a reclamar la herencia del gran cacique de Darien.Ambos emprenderan una travesia que les llevara por mar y selva.
Una joven adelantaba hacia proa, agarrándose a las amuras y a las cuerdas para no ser arrastrada por las enormes masas de agua que con mil mugidos inundaban la tolda. Podría tener 16 o 17 años; era una graciosa muchacha, alta, esbelta, con abundante cabellera de un rubio dorado, ojos azules, grandes, profundos...En sus ojos, en la expresión de su rostro se adivinaba que aquella joven era de una tenacidad y una audacia que está muy lejos de poseer las jóvenes de su edad, y sobre todo las europeas.