"Constituye esta ópera prima un conjunto de narraciones cortas, entre las que sobresale por su extensión y calidad la que proporciona el título:Sopa de pescado.Pocas veces se consigue una lectura tan placentera como la de esta historia cubana,con tan singular,pero perfectamente verosimil protagonista.Francisco J. Rodriguez ha sabido crear un personaje,la del abuelo Don Augusto,fantasioso y desbordante,cargado de orgullosa displicencia,sentido de la dignidad,coraje y,a la postre,ternura.No le va a la zaga su negra,prototipo de agudeza femenina.Tambien nos complace mucho el relato final,Aquellos años con Becky,mas desgarrado,con guiños y escorzos abundantes,pero lleno de sabiduria narrativa."
Un afamado restaurador en plena crisis existencial inicial una huida de si mismo que le conduce a poblaciones entrañables del norte de Extremadura. En estos lugares, pequeños y tranquilos cree hallar una puerta a la felicidad. Acompañado de su cmaara fotografica y un bloc de notas, nuestro personaje se entrega a entrevistar a artesanos de la zona cuyos oficios estan en vias de extincion.