"Poesía del estremecimiento, del resplandor vivo de un relámpago que hiere, una descarga eléctrica ruda, paralizante. El autor cae sobre el poema y lo acuchilla, lo destroza a dentelladas, ametralla la ortografía y la tipografía; desobedece las mayúsculas, los acentos, los signos de puntuación; inventa palabras". "No lo leerán con placer los burócratas de toda condición; escribe contra ellos. […] Trabaja con enigmas, con palabras que nunca antes habian estado juntas, trabaja oniricamente en el interior de las cosas que todavía no existen". (Alexandra Domínguez)