La soledad de María Tatin le lleva a adoptar a todos los gatitos del barrio. Con ellos en casa está tan contenta que decide hacer sabrosa tarta de manzana para sus nuevos huéspedes.
Casimiro, un joven ratoncito, descubre por casualidad la lectura. Esta nueva afición va a salvarle cuando Ulises, el gato de la casa y su eterno enemigo le tenga atrapado entre sus zarpas.