À soixante-huit ans, George Sand invente, pour amuser et instruire ses petites-filles, une dizaine de contes merveilleux. Au dire de la grand-mère, la nature est un monde peuplé d'esprits, dans lequel, secrètement, les montagnes s'animent (Le Géant Yêous), les nuages chantent (Le Nuage rose), les grenouilles et les fleurs conversent (La Reine Coax, Ce que disent les fleurs)... Même les statues et les tableaux, dans Le Château de Pictordu, prennent vie... Autant de voix que seuls les enfants, véritables héros de ces contes d'apprentissage, peuvent entendre : Emmi, le petit gardeur de cochon qui un jour disparaît après s'être approché d'un arbre réputé maléfique (Le Chêne parlant) ; ou encore le craintif Clopinet qui, fuyant son ogre de patron, finit par prendre son envol en se changeant en oiseau (Les Ailes
Cuando George Sand escribe Los Sueños de Simplón, han transcurrido escasamente dos años desde los acontecimiemtos de la revolución de 1848. Posiblemente, nada podía haber en aquel momento que no fuera visto y enfocado a traves de lo que para la autora habia sido una experiencia tan intensa: Simplon se debate entre las fuerzas del Mal, identificadas con la aristocracia, y, por otro lado, la alternativa de las fuerzas del Bien, representadas por una Naturaleza armonica de aves y vegetales capaces de luchar por mundos mas justos.Pero si esto convierte al cuento en algo muy unico y particular, no impide que la narracion se deba leer disfrutando de lo que realmente tambien es, un cuento fantastico en el que los elementos maravillosos pueden dejar paso, en ocasiones, a un cierto aspecto cruel.
George Sands fictionalised account of her notorious affair with the poet Alfred de Musset caused a sensation on its publication two years after his death, in 1859. It also prompted a volley of claim and counter-claim: two more novels rapidly appeared in the following months, Lui Et Elle, by Mussets brother, defending his reputation; and Lui, by Louise Colet, Flauberts former mistress and briefly Mussets. Then the journalists and commentators of the day joined in, with Eux, by Gaston Lavalley, and Eux Et Elles, by Adolphe de Lescure, satirising the whole sordid business.
La chica a la que vemos a través de la ventana, leyendo con la cabeza inclinada sobre su mano, se llama Cora. Georges, recién llegado a la ciudad, siente fascinación, al igual que los otros jóvenes de su edad, por la literatura romantica y fantastica, en concreto por los cuentos de E.T.A. Hoffmann. Como el mismo protagonista cuenta, el contagio de lo fantastico se ha expandido por la ciudad, y el cree haber encontrado en Cora la encarnacion de esas sublimes fantasias. Hacia el año 1817, en el convento de las Agustinas inglesas de Paris, una adolescente llamada Aurore Lucile Dupin (Paris, 1804-1876), que mas adelante escogeria el seudonimo de George Sand, sentia tal atraccion por Kreisler, alter ego de Hoffmann en la ficcion, que le dedico un poema.George Sand, en su primera etapa como escritora, siguio esta linea romantica. Asi, los elementos caracteristicos del Romanticismo fantastico estan presentes en el relato de Cora, y arrancan con la aparicion de una figura femenina eterea y angelical.