Uno de los rasgos más notables de la escritura de Davenport estriba en hacer llegar la conversación "téte a téte" al territorio de los libros. Sus ensayos no carecen de los ingredientes que hacen de la charla una forma amena y familiar de renovar las sales del espiritu. Elocuencia, sentido del humor, cierta aura transparente de misterio y el talento necesario para provocar la simpatia y la devocion de sus lectores son las huellas mas sobresalientes del estilo davenportiano. La prosa de Davenport es tambien una afirmacion de la vida, la celebracion de la luz que se encuentra al final de un tunel tortuoso y contradictorio si se piensa, por un lado, en las atrocidades que le han dado sustancia historica a este siglo, y por el otro, en la plenitud de sus manifestaciones artisticas. Gabriel Bernal Granados.
El Cazador Graco (Der Jager Gracchus) es un cuento escrito por Franz Kafka en 1917. La historia nos presenta a Graco, el cazador, ya por largo tiempo muerto navegando en un bote de la muerte. Cuando el bote llega a puerto, sube a bordo el alcalde de Riva y dentro conoce a Graco, quien le da cuenta de su muerte mientras cazaba y de como esta destinado a vagar sin rumbo y eternamente por los mares. Un fragmento adicional presenta un dialogo extendido entre Graco y un entrevistador anonimo, probablemente el mismo alcalde.
Cuaderno de Balthus es uno de los tributos más lúcidos y entrañables que un escritor le haya hecho a la pintura de Balthus. En su cuaderno de apuntes, Davenport armoniza un juicio crítico de extremado refinamiento con un lirismo capaz de hacer hablar las transparencias de la pintura balthusiana, poniendo de relieve la originalidad y excentricidad de uno de los pintores notables del siglo XX europeo. Cuando Balthus, a sus ochenta años, leyo el libro, dijo que habia que estimular a ese joven critico (Davenport estaria frisando por entonces los sesenta años).La critica de arte Dore Asthon ha escrito: Guy Davenport paga el mas grande tributo a un posible pintor: permite que la obra de Balthus genere una serie de respuestas enormemente imaginativas ? respuestas que nos alejan del misterioso centro de la pintura y nos devuelven a el... Con sus asociaciones sorprendentes, Guy Davenport crea el mismo una obra de arte.
Una fruta, una canasta, un reloj. Objetos simples representados en un grabado egipcio, un pasaje de Joyce o una pintura de Van Gogh. Este es el punto de partida de un ensayo que aborda la fascinación que muchos pintores han sentido por el bodegon y su influencia a lo largo de la historia del arte. Guy Davenport entrelaza la critica literaria con la historia del arte para analizar las funciones simbolicas e iconograficas del objeto y las multiples formas de su representacion. En esta presencia continuada aparece la figura del artista como un guia que indica a la sociedad la direccion de nuevos destinos y dota de sentido a las expresiones caoticas del devenir cotidiano. Objetos sobre una mesa contiene esclarecedoras claves para entender la influencia del arte en el imaginario colectivo.