Isidoro Vegh interroga los primeros textos de Jacques Lacan en un lúcido análisis de lo que éste último llamó "mi invento": el objeto a. Enhebrado en las tramas del amor, el objeto a es causa del deseo y objeto de la pulsion: guarda razon de los destinos que incita. Paso a pase juega con los pasos que en los laberintos del analisis conducen a que el sujeto pase... mas alla. Goces diversos atraen y retienen al sufriente de un sexo sujeto a la palabra. Imposible armonia del amor de la que dan testimonio los relatos de personajes consagrados que nos cuentan sus desvelos en historias, no por clasicas menos presentes.
Amarás al prójimo como a ti mismo, dice la máxima que tanto molestó a Freud. Pero, ¿cómo habré de amar al prójimo -que no siempre me quiere bien, que tantas veces me goza, me ultraja- del mismo modo que a mi? ¿Como habre de amarlo sin discriminar entre los diversos projimos, algunos cercanos y otros que me son indiferentes? Y sin embargo, postula Isidoro Vegh, cuando una maxima se erige como sosten de una religion que lleva ya dos milenios, cabe suponer que ella ha tocado un punto fuerte de la estructura subjetiva: de alli la necesidad de desentrañar su sentido y ahondar en sus eficacias, no por veladas menos operantes. Con un tono coloquial y un habil crescendo del voltaje teorico, el autor desemboza otro concepto no menos perturbador, en este caso de Lacan, el projimo es la inminencia intolerable del goce, para llegar a una afirmacion del projimo como anudamiento que puede ayudar al sujeto a constituirse, a reencontrarse con la dimension de su propio ser y el mejor destino para sus goces.
Retorno a Lacan replica el retorno a Freud al que el maestro invitara en los años primeros de su enseñanza. Las razones se repiten, se abunda en una parcialidad de la teoría y se desconoce el conjunto valioso de sus articulaciones. Sus consecuencias alcanzan la practica del psicoanalisis y su porvenir. Este libro muestra en acto, con la lectura cuidadosa de escritos clasicos, la riqueza que se gana cuando el nudo esta bien hecho. Esta lectura no deja de tener presente los distintos periodos que el mismo Lacan avalo, generalmente tres, en los que se distinguen referencias especificas. El primero apunta al retorno a Freud, su deuda con el estructuralismo y la linguistica, y una relacion fundamental con el pensamiento de Heidegger. El segundo alude fuertemente a lo simbolico, la metafora paterna y el establecimiento de los conceptos fundamentales del psicoanalisis: el Inconsciente, la Pulsion, la Transferencia y la Repeticion. Y finalmente el tercero, a toda la tematica de lo Real como elemento ultimo de su trilogia (Imaginario, Simbolico y Real), la institucion de la topologia que ya habia introducido en el segundo momento como modo de pensarlo y el goce en contraposicion o complementariedad con el deseo y el placer. Desde la publicacion de Hacia una clinica de lo real en 1998 hasta el planteo de este seminario donde se acentua la clinica del sujeto, la lectura de Isidoro Vegh se sustenta en una practica y una teoria que se sostienen en la etica que destaca la condicion de este sujeto como condicion del objeto del psicoanalisis."El sujeto de la estructura no se distingue por ninguna consistencia. Su falta-en-ser, la que garantiza el buen enlace de los registros, no se iguala a la inexistencia. Pues su efectuacion es real." Fundamento y consecuencia de un recorrido que se mantiene en el tiempo y en la labor continua de este autor. A partir de estas coordenadas es que se puede afirmar que Retorno a Lacan. Una clinica del sujeto es un libro imprescindible para pensar el estado del psicoanalisis en la actualidad, sus encrucijadas y sus posibles senderos a seguir, recordando otro de los titulos de los libros de Isidoro Vegh.