Mola tener 5 años , decir tacos, escuchar cuentos maravillosos, dejarse mimar por los padres, compararse con la prima o asustar al gato. ¡Ay, cuántas cosas se pueden hacer con 5 años! Una edad alegre
Las cosas deberían ser más fáciles para el amor. Verlo como lo ven ellos. Sin normas. Sin métodos. Sin prejuicios. Porque no hace falta ser iguales, solo incorregiblemente libres. A los niños les va a encantar descubrir los increibles parecidos entre algunos animales y objetos. Y, sobre todo, los dialogos que se establecen entre ellos. Maravilloso sera encontrar, con o sin ayuda, otros que pueden tener las mismas relaciones que tiene las que en la obra se muestran.