Cinco derrotas, itinerarios o vías... Cinco posibles rutas por donde la imaginación del autor camina entre alcaldes acomplejadas, hastiados activistas y un joven fatalmente desorientado. Un disperso compendio de personajes perdedores, cada cual a su modo aunque todos, sin duda, derrotados. Pero su derrota es la de la vida, no la de la escena tragica: no hay lugar para el heroismo; todo lo mas, para un patetismo proximo al ridiculo.