Jesús Robles Moreno (Getafe, 1996) es doctor cum laude en Estudios del Mundo Antiguo por la Universidad Autónoma de Madrid con la tesis Monumentos ibéricos: decoración arquitectónica con relieves no figurativos. Contexto, talleres e iconografía, galardonada con el premio extraordinario de doctorado y el primer premio de la Fundación Pastor de Estudios Clásicos. Su principal área de trabajo es el mundo ibérico, con especial atención a la escultura y arquitectura monumental, así como a su iconografía, ámbitos sobre los que cuenta con numerosas publicaciones y contribuciones a reuniones científicas internacionales. En la actualidad, aunando investigación, docencia y divulgación, es profesor honorario en el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid y arqueólogo-guía en Pausanias Viajes, labores que combina con su papel como adjunto de dirección en las excavaciones del Poblado de Coimbra del Barranco Ancho (Jumilla, Murcia) y con colaboraciones en diversos museos e instituciones culturales, como el Museo Arqueológico Nacional o el Museo de Arte Ibérico de El Cigarralejo.
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Damas pétreas de sonrisa enigmática, guerreros que empuñan falcatas en un combate eterno y rugientes leones, todavía terribles pese a su inmovilidad milenaria. Todos ellos evocan un mundo, el de los antiguos iberos, desaparecido hace siglos pero que sigue fascinandonos. Un mundo que este maravilloso libro ilustrado recorre desde su origen en el siglo V a. C. hasta su lenta desaparicion en el cambio de era, tras la conquista romana. Y lo hace a partir de la manifestacion cultural mas señera de los iberos, su escultura, que ya enamorase a Picasso, y que sirve a Jesus Robles Moreno como hilo conductor para recorrer en Damas, torres y leones. Los iberos a traves de su escultura la historia del pueblo que habito la franja mediterranea de la peninsula iberica. Desde los grandes monumentos como la torre de Pozo Moro o el fabuloso conjunto heroico de Cerrillo Blanco hasta efigies tan emblematicas como las damas de Elche o Baza, pasando por las esfinges y grifos que custodiaban las necropolis, la escultura iberica sirve para entender la sociedad iberica y sus transformaciones, pero tambien para conocer su religion y sus mitos, sus valores y sus anhelos, su origen y su final. En dialogo con el texto, un aparato visual deslumbrante, con abundante fotografia pero, sobre todo, con reconstrucciones documentadas e ilustradas con esmero, al detalle. A traves de ellas, se consigue sacar a esas piezas del hieratismo de la sala de un museo para que vuelvan a vibrar con sus colores originales y en los emplazamientos que las cobijaron, desde el trabajo en un taller a su dedicacion en un santuario. Porque la escultura iberica es piedra, pero dista de estar inerte, y, reviviendola, reviven los iberos.