Los sabios normalmente prefieren hablar sobre la sabiduría en lugar de sobre la estupidez. En consecuencia, cuando el "discípulo de Hegel y profesor en la Universidad de Halle" Joh. Ed. Erdmann anuncia en 1866 su tema, este es recibido con carcajadas. ¿Por que? Una de las razones, tal como el propio Erdmann reconoce, podria ser que el tema de la estupidez nos recuerda nuestros propios defectos. Volvernos "sensatos" es un largo proceso: en la estupidez percibimos un poco "los sonidos de la antigua patria, que nos agradan como el dialecto patrio largamente no escuchado". De esta manera, nos reimos con cierta melancolia: asi hemos sido tambien nosotros mismos, o "esto pudo habernos pasado de niños". Y al mismo tiempo encontramos placer en las estupideces, porque ellas son la prueba directa de que hemos abandonado ese estadio.Pero la estupidez tambien puede enfadarnos. Al ser precisamente la expresion de la ignorancia y la inmadurez, despierta impaciencia en aquellos que tienen una completa y libre disposicion sobre su capacidad de juicio.No puede ser casualidad que toda la gran literatura haya sentido siempre una fascinacion especial por lo grotesco, lo idiota o lo estupido en el sentido mas extremo de la palabra. Cervantes, Holderlin, Falubert, Thomas Mann, Proust. ¿Por que? ¿Por que fascina la estupidez? Quizas sea porque ella es mas que una simple etapa en el desarrollo del pensamiento, y lo amenaza siempre desde dentro.