Es una novela con una curiosa estructura fragmentaria, cuyo hilo conductor es un libro maravilloso de páginas en blanco, conectado a la vida de Antón, un viejo marinero jubilado.En cada uno de los capitulos, asistimos a una nueva historia que, al igual que en nosotros, influye en la vision que del mundo tiene Anton.El final de la obra es sorprendente, y lleno de la melancolia agridulce que caracteriza a nuestro escritor.
A las afueras de la ciudad vivían montones de animalitos (erizos, topos, ratoncitos...) que se alimentaban con los frutos de los árboles que había en los alrededores y con lo que podían coger en las huertas. Pero, una mañana, Pachu Corcuspin sintio un ruido espantoso...
Las historias no empezaron siempre de la misma forma: algunas veces yo me hacía el roncha y esperaba a que me la pidieran, otras atacaba sin darles tiempo a que pensaran preguntas enrevesadas o que hicieran comentarios. Y así es como vienen en este libro: con comentarios delante, con comentarios detrás, o por las buenas.