Tras un cuarto de siglo de excavaciones arqueológicas, aparece esta memoria científica en la que destacados especialistas analizan con exhaustividad los descubrimientos, a veces inesperados, que el castro de la Campa Torres ha ido revelando. A partir de lo que en un principio se creían tan sólo un poblado de la época romana y una muralla supuestamente posterior al cambio de Era, se llegó al reconocimiento de una sociedad con un mínimo de cinco siglos de evolución previa, (Edad del Hierro).
El nombre de este libro parece sugerir la partición de Hispania en dos grandes grupos étnicos pero nada más lejos de la opinión del autor que caer en este esquematismo, puesto que esta idea no responderia a la realidad. La protohistoria peninsular esta formada por un mosaico de etnias, mestizajes e influencias externas que se fueron introduciendo de diferentes maneras: pacifica o belicosa; producto del comercio o de la expansion colonial; etc. Por tanto, no es posible plantear la existencia de sendos pueblos como fruto de una unidad racial con atributos culturales especificos. Es por ello que para definir estos dos grupos se puede tomar como base el compartir una lengua o las pautas de comportamiento social y economico, ritos e ideologias religiosas pero profundizando en las diferencias especificas.Jose Luis Maya es Profesor titular de Prehistoria de la Universidad de Barcelona. Ha dirigido numerosas investigaciones arqueologicas sobre las edades de Bronce e Hierro en Catalunya y Aragon asi como sobre la cultura Castreña de Asturias.