Necroeroticón es el título genérico de una antología de relatos de terror. Un título compuesto por las expresiones opuestas del sexo y la muerte, bajo cuyo amparo se unen historias en las que viven estos misterios eternos. En las paginas de este libro las palabras destilan sangre; son multiples heridas abiertas en un cuerpo castigado por el dolor, infligidas mediante una cruel tortura. El egoismo humano, presente en cada momento de la historia; la venganza que arraiga en nuestra alma; la esquizofrenia y la lujuria caminado juntas; el miedo y el espanto que el hombre es capaz de producir en sus semejantes; la locura y la maldad en estado puro estos son los ingredientes que pululan entre las lineas y parrafos de este libro, perfilando una procesion terrible de verdugos malditos, sojuzgados por sus propias pasiones, y de indefensas victimas arrastradas hacia su destino, su cadalso. Necroeroticon es un monstruo creado con retazos de cadaveres y pesadillas, aderezado con condimentos alquimicos y esotericos. Un intento por encontrar ese mundo oculto tras el velo de la Incierta realidad y descubrir los misterios que obsesionan a los hombres desde el principio del tiempo. Necroeroticon emana sufrimiento y huele al hedor de las pasiones humanas. Al final, su sabor no es solo amargo o venenoso, es el sabor inconfundible del sexo y el gemido de la muerte.
En el siglo IV, Roma, el poderoso Imperio que había sojuzgado el mundo, sólo era una sombra de sí mismo. El último velo de los antiguos misterios estaba a punto de ser desgarrado por la furia de los hombres. En aquel tiempo de crisis, cuando el cristianismo y el mitraismo se enfrentaban por conseguir el poder en la tierra y en el cielo, surgió un joven idealista, un filósofo neoplatónico, un estadista, un guerrero, un soñador: Flavio Claudio Juliano, quien, como el mitológico Atlas, intentó levantar sobre sus hombros el mundo conocido y devolver a la Humanidad la perdida Edad de Oro. Quiso cambiar el signo de los tiempos y detener la Rueda de Cronos, la que arrastraba inexorablemente la civilización hacía el abismo de la Edad Media. En esta epopeya la historia se funde con el mito, y la magia y las ciencias perdidas cobran protagonismo. Seguiremos a las legiones romanas por las frondosas tierras de la Galia y las áridas extensiones de Persia. Nos adentraremos en los secretos que guardan en su interior las montañas de los Pirineos, y nuestros sentidos descubrirán la luz y la oscuridad que envolvían a las ciudades de Pérgamo y Alejandría. El alma de cada uno de nosotros podrá vislumbrar el perfume de lo que fue, y el sueño de lo que será, evocando la constante batalla del Hombre contra el Destino, vislumbrando El Ocaso del Sol Invicto y, quizá, su resurgimiento.
Hace 12.000 años, los griegos prehoméricos se enfrentaron a un ejército invencible procedente del imperio más poderoso de la Tierra: Atlántida.En aquellos tiempos, la magia y los misterios pervivían en manos de los sacerdotes y los nigromantes. Los diez reyes de Atlantida gobernaban el mundo, y de entre ellos surgio el Emperador del Sol de Medianoche, heredero de la mitica Ciudad de las Puertas de Oro.El mundo se vio envuelto en una guerra donde se enfrentaron guerreros atlantes, amazonas, ejercitos griegos; donde surgieron los ultimos vestigios de la magia egipcia y los barcos se movian impulsados por genios invisibles. Fuerzas teluricas, ruinas milenarias que ocultaban olvidados secretos, hierofantes de Shambala, el Rey del Mundo... Un Universo situado entre la realidad y el mito, entre la fantasia y el esoterismo; un viaje a un tiempo que tal vez existio, y que nos abre una puerta que saciara el deseo de aventura de nuestra alma.
El pueblo hicso, bajo las órdenes de Salitis, ultima los preparativos para invadir la ciudad de Tebas, gobernada por el rey Kamose. Egipto no está preparado para resistir una batalla de tales dimensi
«Existe un mundo oculto donde la oscuridad se envuelve de sombras. Un mundo desconocido y apenas sospechado, que se esconde a los ojos de los hombres tras múltiples velos de ignorancia, superstici