Josep Prat (Sabadell, 1993) es periodista. Durante los últimos cuatro años ha viajado al Sudeste Asiático para adentrarse en zonas remotas bañadas por la persecución del Estado. Colaborador de La Vanguardia, su trabajo también se ha publicado en el South China Morning Post, así como en proyectos digitales de periodismo comprometido en Asia como The Diplomat y New Naratif.
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El opio ha dejado un vacío que ha cambiado la geografía física y humana de Indochina. Tras un siglo xx dorado, las plantaciones prácticamente han desaparecido. Sin amapolas moteando las laderas de las montañas, la etnia que las cultivo ha quedado despojada de todo poder. Abocados a la pobreza, y sospechosos eternos por la lealtad de sus abuelos a los invasores franceses y estadounidenses, los herederos del opio luchan para que su identidad no muera. Este es el relato de personas que plantan cara y otras que desisten. Historias de pueblos que sucumben a la asimilacion arrolladora, de familias bajo el asedio del ejercito en las profundidades de la jungla o que caen desesperadamente en brazos de predicadores cristianos. Tambien son las paradojas de los regimenes autoritarios que gobiernan la region, capaces de cualquier cosa con tal de mantenerse a flote. Un hotel cinco estrellas con vistas al precipicio donde se arrojaron a disidentes, calles de esclavas sexuales tras un mural de propaganda patriotica, o cadenas de fast food alli donde se consumio la droga que financio la aventura colonial.
El opio ha dejado un vacío que ha cambiado la geografía física y humana de Indochina. Tras un siglo xx dorado, las plantaciones prácticamente han desaparecido. Sin amapolas moteando las laderas de las montañas, la etnia que las cultivo ha quedado despojada de todo poder.Abocados a la pobreza, y sospechosos eternos por la lealtad de sus abuelos a los invasores franceses y estadounidenses, los herederos del opio luchan para que su identidad no muera. Este es el relato de personas que plantan cara y otras que desisten. Historias de pueblos que sucumben a la asimilacion arrolladora, de familias bajo el asedio del ejercito en las profundidades de la jungla o que caen desesperadamente en brazos de predicadores cristianos. Tambien son las paradojas de los regimenes autoritarios que gobiernan la region, capaces de cualquier cosa con tal de mantenerse a flote. Un hotel cinco estrellas con vistas al precipicio donde se arrojaron a disidentes, calles de esclavas sexuales tras un mural de propaganda patriotica, o cadenas de fast food alli donde se consumio la droga que financio la aventura colonial.