Hay una tendencia progresiva a abandonar la idea clásica de que las enfermedades son puramente somáticas o puramente psicológicas, que da paso al concepto de que toda enfermedad es psicosomática. Así, y dentro de éste marco conceptual, el psiquiatra infantil deberá participar en el diseño de programas de pedagogía y salud pública que generen en niños y padres modelos humanistas tendentes a resolver la dicotomía entre el "ser" y el privilegio de "tener". Resulta inquietante analizar el lugar que ocupa el niño en la sociedad actual: problemas como los malos tratos, el abuso, la violencia o la necesidad de "éxito" determinan la valoración que éste tiene del mundo y su vínculo con él. El alarmante incremento de las cifras de depresión, suicidio, consumo de sustancias y fracaso escolar contrastan con el aparente "estado de bienestar" que, consensuadamente, acordamos en tener. Además de todas estas consideraciones previas, el presente libro aborda el diagnóstico del niño y su familia, las patologías más frecuentes con sus bases biológicas y neuropsicológicas y las líneas terapéuticas a seguir, todo ello empleando el modo de preguntas y respuestas que amenizan y hacen inteligible su lectura.